Actos de Amor


Últimamente he pensando mucho en las palabras “actos de amor”. ¿Qué significan realmente? Dicen que los actos de amor definen nuestra vida y hacen que todos los engranajes que comprenden la misma, giren de mejor manera. Estos días he estado confundida con lo que los seres humanos interpretamos por actos de amor. Todos tenemos una conceptualización de lo que estos son. El amor es un prisma que refleja luminosidad de distintos gestos que se creen pequeños, pero que tienen una gran repercusión universal.


Para ponerlos un poco más en contexto, esta semana fui testigo de un acto de amor pequeño, pero extraordinario para mi, y ha tenido la magnitud de mejorar mi semana.

La semana pasada una usuaria de El Viernes de Nicole me encargó una camisa. Le expliqué que me encontraba un poco complicada con diferentes temas familiares y que si me podría dar chance de entregársela luego. Me dijo que no me preocupara por nada y que cuando yo pudiera, hiciera la entrega. Al llegar esta semana a dejar la “chulada” de camisa, salió a recibirme al portón. Evidentemente no podía ver su sonrisa por la mascarilla, pero sus ojos de amor no mentían. Me preguntó por cada una de las situaciones que le había planteado por lo cual no había podido hacer entrega del paquete. Su interés inundó mi corazón, ya que sus preguntas eran genuinas y amorosas.

Desde que regresé al carro pensaba en dedicarle este Viernes de Nicole a ese encuentro fugaz, pero tan significativo.

Sin embargo el día de ayer, leí algo que me desconcertó sobre los actos de amor, de una manera tan distinta a la que yo había experimentado a principios de la semana. Las líneas argumentaban que por mucho bien que se quisiera hacer con un acto de amor, no se podría justificar si venía de un mal sin importar el bien futuro que éste pudiese generar. Fueron tan contundentes y tajantes en las líneas, que podía ver que lo que hacía falta era amor en esas palabras. Se juzgaba el amor y los actos mismos con parámetros de conciencias propias, no por lo que realmente eran. La empatía hacia los otros era inexistente.


Al leer líneas tan duras, pasando por buenas, me di cuenta que los actos de amor se encuentran en los ojos del espectador. Lo que para mí representa amor propio, a mi familia, amigos y, por pequeño que sea mi aporte, al mundo en general, es amor, que poco a poco puede ir creciendo. Pero no todos van a pensar así. Los actos de amor van a depender de lo que tengamos en nuestros corazones.


Podemos con nuestros actos construir tanto, edificar tanto, pero es tan fácil con un lengüetazo juzgar y destruir. Temer al amor es temer a la vida, y, los que temen a la vida ya están medio muertos. Nuestros ojos pueden estar llenos de amor, pero no quiere decir que los otros puedan ver ese amor de la misma manera. No será igual al que nosotros creemos. Como dije al principio, los actos de amor son un prisma que se refleja en la luminosidad de los gestos. No todos tenemos los mismos gestos.


Esta semana aprendí tanto de los actos de amor. Aprendí que un mirada sincera y amorosa puede sustituir una sonrisa en tiempos de pandemia. El amor siempre va a estar en los ojos de quien mira y de quien quiere ser parte de este fabuloso prisma.


¡Feliz Viernes! 😊


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