top of page

El Trend del 2016

Supongo que, si has visto las redes en los últimos días, te has encontrado con un carrusel de fotos del 2016. Parece increíble, pero el 2016 fue hace ¡10 años!

Para mí —al menos en mi cabeza— el 2016 acaba de pasar. Siento que fue ayer cuando cruzaba la calle para comprar un delicioso pollo chuco en San Pedro.


Más allá de que haya pasado una década desde esas fotos, me sorprende cuánto han cambiado las redes y cómo hoy, como seres humanos, prácticamente vivimos, recordamos y compartimos todo a través de ellas.


Cuando uno ve las fotos de otros, inevitablemente se pregunta: ¿qué estaba haciendo yo hace 10 años?

Busqué primero en mi memoria y tenía una idea vaga. Luego revisé las fotos de mi celular, pero no encontré nada. Así que recurrí al infalible Facebook. Al deslizar hacia abajo, me tomó un buen rato llegar hasta el 2016. Y cuando por fin lo hice, me llevé una grata sorpresa al ver todo lo que había vivido ese año.


Verás, hacía algunos años había iniciado mi conversión espiritual. Un miembro del grupo de oración me habló de una peregrinación a Tierra Santa y a Roma. Irían varios sacerdotes, recibiríamos misa diaria en los lugares santos y, además, el Papa Francisco acababa de decretar el Año de la Misericordia.


El tema del pago del viaje fue turbulento, pero lo logré. Hice la peregrinación y fue un momento de profunda conexión. Conocí personas formidables y formé amistades entrañables para toda la vida. Ese mismo año también vi a mi hermano graduarse de Finanzas, un orgullo y una alegría difíciles de explicar.


Seguí bajando y encontré una foto con una de mis mejores amigas, recién comprometida. Más adelante aparecieron las fotos acompañándola a su despedida de soltera en Playa del Carmen. Fue un viaje hermoso, de esos que hoy recordamos con alegría y un poco de nostalgia.


El 2016 fue, sin duda, un año de transformación. Me liberé de ciertas concepciones y empecé a perseguir nuevos sueños. Y, aunque mi vida realmente estaba cambiando, no puedo dejar de pensar en algo: lo incompleta que me sentía en ese momento.


Veía a mis amigos, a mis familiares, a todos avanzar, mientras yo sentía que estaba atrapada en el mismo lugar. Sabía que iba por buen camino, que caminaba de la mano de Dios. Confiaba… pero al mismo tiempo dudaba. Oraba, pedía, esperaba, y no veía los resultados que anhelaba.


Siempre nos dicen que la vida es confiar y seguir adelante. Que pongamos todo en manos de Dios y que sepamos que todo va a estar bien. Y aunque esto es verdad, la espera puede ser dura y frustrante. A veces permanecemos en pausa, esperando que algo cambie, cuando en realidad nada cambia si uno no se mueve.


La fe y la oración requieren acción. Dios se encarga de mucho, sí, pero también espera de nosotros una actitud constante de búsqueda, de cambio y de mejora diaria.


Hoy miro al 2016 con más compasión que juicio. Ya no me reprocho la espera ni la comparación. Hoy entiendo que Dios sí estaba obrando, solo que lo hacía en silencio: formando mi paciencia, fortaleciendo mi fe y enseñándome a confiar incluso cuando nada parecía moverse.


Mientras yo me comparaba, Él me formaba. Mientras yo pedía resultados, Él trabajaba en mi carácter.

Tal vez no estaba atrasada. Tal vez estaba siendo preparada.


Hoy sé que no estaba lejos, ni tarde, ni perdida. Estaba en proceso.

Y los procesos, aunque incómodos, construyen raíces profundas.


Si hoy te encontrás mirando tu pasado con nostalgia, con dudas o con preguntas, recordá esto: no todo lo que tarda está perdido, y no todo lo que parece quieto está detenido. A veces la vida solo está echando raíces… y cuando las raíces son profundas, lo que florece después es verdadero, firme y eterno.

¡Feliz Viernes! 😊


 
 
 

Comentarios


SUBSCRÍBETE Y RECIBE EL VIERNES DE NICOLE EN TU CORREO ELECTRÓNICO

¡Gracias por suscribirse a este proyecto de amor y luz! Espero que disfruten cada viernes de estos artículos en los cuales dejo parte de mi alma en ellos. Llamaron alma a lo que no pudieron explicar del cuerpo y llamaron Viernes de Nicole a lo que no pudieron explicar del alma. ¡Disfruten!

© 2020 El Viernes de Nicole

bottom of page