Personas Milagro


Sé que hoy no es viernes. Sé que he estado perdidísima en mis responsabilidades como escritora, pero creo que en la vida hay tiempo para todo. Cada cosa tiene un tiempo y un momento. Y aunque el Viernes de Nicole es mi oficio favorito, ahorita me concentro en ser novia y en la nueva vida que voy a comenzar. Los cambios que estoy experimentado son todo menos aburridos y me llenan de alegría, emoción y mucha seguridad.

En este nuevo camino, mis incondicionales me han apoyado. Christian, mi mamá, mi papá, mis hermanos y mi cuñada se han puesto “la 10”, como dicen. Mi tía, mis primos, mis suegros, mi mejor amiga y mi familia elegida, que no puedo enumerar cada uno porque sino el escrito sería una lista de nombres donde lo que hay es abundancia de amor. Todos y cada uno han sido fundamentales para darme apoyo, fortaleza y todo tipo de ayuda para poder disfrutar este proceso al máximo.

Y de verdad, pensaba escribir acerca de la devoción de la Virgen de Fátima. Quería regalarle esto a mi Madre Celestial, que ustedes ni se imaginan lo artífice que ha sido, para esta relación y todo este proceso. La Virgen nos ha consentido tanto, nos ha puesto tan claras las cosas, así tipo a los pastorcitos en Fátima. Sin embargo, con todo mi amor y devoción, quiero hablarles sobre las personas buenas que llegan a nuestra vida sin nosotros jamás esperarlo. Que también sé y siento que ella hace sus movidas allí.

El lunes mi mamá y yo estábamos platicando de un problema que necesitamos solucionar. Le expresé mi opinión y lo que creía que era lo correcto. Me dio la razón y me dijo que le encantaba que pensara así y que iniciáramos el proceso. Cuando estábamos cerrando el tema me dijo: “Mira gorda, nosotros siempre hemos sido gente buena. Nunca hemos hecho daño y vivimos nuestra vida tratando de ayudar. Y eso trae bendición. Siempre habrá alguien que te ayude y te abra una puerta porque eso se pasa”.

Me quedé pensando en esto durante toda la semana. Y es que vean, mi mamá no puede tener más llena la boca de razón. Toda mi vida he tenido gente linda y buena a mi alrededor. Obvio, han habido no tan buenas, pero siempre me han dejado una lección. Y por muy malas las personas que hayan aparecido, siempre llega alguien buena a ayudarme. Sin embargo, en estos últimos tres meses no les puedo explicar la cantidad de gente hermosa y buena que han entrado a mi vida. De esa gente que desde que intercambias el primer “hola”, sabes que serán alguien importante en tu vida. Yo les puedo decir que esto se ha vuelto real en mi vida desde el ámbito laboral, personal, social y religioso.

Lo que dice mi mamá es totalmente cierto. Las buenas personas, se merecen buenas personas. De esas que quieren bonito y te apoyan y ayudan en todas tu locuras siempre, no solo por ratitos. De las que no son tóxicas, porque de esas ya sobran. Merecen esas personas que hacen mucho y no solo hablan que harán. De esa gente que solo pedis su mano y te dan el brazo entero. En la vida siempre nos tropezamos con milagros. Esas buenas personas que aparecen en nuestro camino de la nada y nos ayudan no solo en los momentos más bellos y alegres, pero en los más oscuros y difíciles también.

Así que hoy les digo, siempre traten de hacer lo mejor con las personas que tienen a su alrededor. Si tienen que ser buenos aún con las personas que no conocen ¡HÁGANLO! Créanme, en algún momento cuando menos se lo esperen, la vida los sorprenderá con una persona milagro en sus vidas.

Espero que me perdonen por estar tan perdida, pero ahorita que soy novia, mi cabeza y corazón andan más en las nubes que nunca.

¡Feliz Viernes! 😊




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